sábado, 1 de junio de 2013

A mi bebe


Dios permita que en algún momento, 
 puedas leer el presente,
no sé si aún este con vos,
presiento que la vida me depara un corto camino,
creo que lo voy a decidir,
 pero no sin antes decirte todo lo que quiero para ti.
Primero saber que cada aliento
y cada palabra de mi vida, es para ti,
 fuiste mi más grande emoción
y mi mayor preocupación,
 realmente cambiaste mi vida.
Llegaste en un momento injusto,
porque tal vez nunca hubiera sido el momento ideal,
 porque no soy tal vez el mejor padre,
 que quisiste o deseaste tener,
 pero en algo si estoy seguro,
Dios no se equivocó, te necesitaba,
 tanto como lo requerirá usted de hoy en adelante,
 y se que no podre estar en todos sus momentos,
es usted mi amorcito,
la única luz que me hace derramar lágrimas de alegría,
que me roba todo mi pensamiento y mi ser.
No sé si deba en algún momento pedirle perdón,
no lo creo porque aún sigo creyendo:
 que es usted producto del milagro y la gracia de la vida.
No pude ser una pareja perfecta,
tal vez no debería serlo,
o me engañe a mí mismo,
 pensando que habría el modelo de alguno.
 Quise buscar ese manual en la iglesia de Dios,
lo quise hacer en la calle,
 en la familia y en mi propio corazón,
 pero que crees ya no encontré mucho,
 porque todo estaba rasgado,
 ya todo estaba grisáceo y casi acabado.
En algún momento de mi vida tuve todo,
y nada faltaba, tuve familia, amor, paciencia,
 alegría, esperanza y caridad, tenía la verdad,
la fantasía, tú crees tenia sin más que podría faltar,
 y poco a poco fue en desgaste deprimente,
porque fue empezando a vivir una vida tonta,
loca, mentirosa, envidiosa, dolorosa, infructuosa,
 vanidosa y en fin toda una locura de vida,
que tal vez no tuvo por qué llamarse así.
Te cuento que hoy, no tengo familia,
tuve éxitos engañosos,
una posible familia sin rumbo, pobreza,
ya se acabó mi paciencia,
ya no puedo alegrarme,
ya solo me queda un instante de futuro,
eres tú, y mi Dios que no me manda llamar,
ya nada vale la pena más que tú, te adoro,
mi único amor inocente que está por venir,
y tal vez también en algún momento se acabara,
por ello te escribo ahora que te amo,
ahora que podrías empezar a amarme,
y no cuando también se te acabe el amor,
pero aún me queda la esperanza de que no se te acabe a ti,
pero como nunca he logrado nada,
también contigo podría ser un fracaso,
como lo soy y lo eh sido siempre.
Quiero contarte de mis ganas de llorar,
 y es tan indescriptible por el cumulo de sentimientos,
 que podrían describir la alegría de saber de tu existencia
y la impotencia de estar seguro de que eso sea lo mejor para ti,
 ya no te describo mi fracaso social,
 por el operante fracaso de vida.
Pero de algo que si me es orgullo decir,
es que te amo, si,
aun sin conocerte mi querido varoncito,
hijo bendito que el señor nuestro Dios me ha regalado,
mi maestro, mi momentáneo fiel amigo,
mi ideal de personalidad, mi fruto carnal,
tu mi vida y mi niño precioso,
te adoro mi chiquito, mi angelito, mi amorcito,
por el momento un gusto haber conocido de tu existencia.
Te amo.
NOTA: No soy nada ni nadie para decir que hacer de tu vida, pero si lo consideras trata de ser feliz….

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